Cuando uno definitivamente no quiere pensar en algo que lo pone mal, el subconsciente lo traiciona de la peor forma... con un sueño. Y en este caso particular no fue uno, fueron varios por toda la noche.
Soñé contigo... y contigo... y contigo también...
Soñé cosas lindas y cosas feas, pero al final cuando te despiertas, te das cuenta que solo fue un sueño, uno para recordarte cuanto extrañas a los que quieres.
