Bendita manía la mía
Veran, yo empiezo a escribir, pero casi nunca termino una historia... no serán muy buenas (y giual ya que "casi" nadie las lee -por mi culpa- no sé si son tan malas como para mandarlas cremar) pero no las termino... conozco muchas veces el final de la historia... pero no me siento a escribirlo, como si con saberlo a mi me bastara.
Pero más grave aun, las que termino las cuento oralmente (a mi Noviecito) y como generalmente son "cuentos para dormir" el interlocutor se duerme y yo no logro ni él acordarse como iba la historia y también se pierde. Alguna vez alguien me dio la solución de que llevara una grabadora conmigo a todos lados... pero las buenas son muy caras, y creo que no me acordaría de sacarla y prederla...
