Me amas,
Sí.
Me amas como el maniático
ama su locura.
Como las mariposas
aman la luz ardiente de la llama.
Me amas del mismo modo
en que amaba Icaro
elevarse en sus fragiles alas.
Me amas así como el moribundo
ama en ansia a la dulce muerte.
Me amas de la única
forma que conoces.
Me amas acaso porque soy el único
amor que reconoces.
Me amas,
Sí.
