Sunday, November 07, 2004

FUMELLAR

Lórien había estado durante muchas edades maravillado con el trabajo de Aulë, y estaba especialmente curioso con su más grande creación, unos seres a los que se les daba el nombre de Enanos. Así que en medio de la penumbra desarrolló un plan para conocerlos, y así fue que mandó a uno de sus vasallos a robar en sueños a un Enano. Cuando esto estuvo hecho, Lórien se acercó a la pequeña criatura hija de Aulë y le mostró a Murmuran su morada en sus sueños.
Bien describió Rúmil, el custodio de la puerta de la cabaña del juego perdido, a Murmuran en Valinor: “Lórien también vivía lejos, y su morada era grande y recogida, y con amplios jardines. El sitio tenía el nombre de Murmuran que Aulë hizo con neblinas recogidas más allá de Arvalin sobre los mares Sombríos. Había sido levantada en el sur al pie de las Montañas de Valinor en los confines del reino, pero los jardines se prolongaban maravillosamente a un lado y a otro serpenteando casi hasta el pie de Silpion, cuyo resplandor iluminaba de manera extraña. Había allí muchos laberintos y lugares recónditos, pues Palúrien [Yavanna] le había dado a Lórien una fortuna en tejos y cedros, y grupos de pinos que exudaban olores adormecedores en el crepúsculo; y se levantaban éstos sobre estanques profundos. En los bordes de los estanques revoloteaban luciérnagas de un lado al otro, y Varda había puesto estrellas en las profundidades para el deleite de Lórien; pero los espíritus de Lórien cantaban maravillosamente en estos jardines, y el perfume de las flores nocturnas y las canciones de los adormecidos ruiseñores los llenaban de gran encanto. También crecían allí amapolas que resplandecían rojas en el crepúsculo, y a éstas llamaron los dioses fumellar, las flores del sueño, y Lórien las utilizaba a menudo en sus encantamientos. En medio de estas amenidades había un anillo de sombríos cipreses que se levantaban como torres sobre la profunda tina de Silindrin. Allí estaba sobre un lecho de perlas y su superficie ininterrumpida tenía estremecimientos de plata y sobre ella caía la sombra de los árboles, y las Montañas de Valinor podían ver allí sus caras reflejadas. Cuando Lórien la contemplaba, tenía muchas visiones de misterio, y no permitía que la despertasen, salvo cuando Silmo acudía sin ruido con una urna de Plata para llevarse unas gotas de frescor estremecido, y partía luego quedamente de allí a regar las raíces de Silpion antes de que el árbol de oro se calentara.”
Y esto fue lo que vio el enano, y se sintió feliz con aquella lejana visión de tiempos pasados, donde habitara Lórien muchas edades antes, cuando el mundo era bañado por la luz de los dos árboles. De allí lo que más llamó su atención fueron las hermosas flores rojas de quienes los ruiseñores cantaban su nombre “fumellar”, amapolas.
Fue aquel un sueño feliz para el Enano, y al despertar, aunque no recordaba las hermosas visiones que había tenido, y al gran señor de los Vala que lo había conducido a través de su morada, una felicidad lo había invadido.

Pasaron los años, y un día el enano deambulaba por el Bosque de Fangorn perdido en medio de los grandes árboles y asustado por los susurros que unos a otros se mandaban como silbidos en el viento, cuando vio de nuevo las flores del sueño que resplandecían con la luz que se colaba a través de las altas ramas. El recuerdo le llegó como una avalancha de sutiles placeres, y permaneció petrificado unos instantes ante aquella visión que ahora volvía a tener. Mientras sus ojos estuvieron deleitándose con la belleza de aquellas flores y sus aromas enviciantes, se levantó desde atrás del pequeño campo de flores una ent pequeña, que estaba arrodillada al lado de las flores consintiéndolas, y que el Enano había pasado por alto. En principio la joven ent asustó sobre manera al Enano, pero esta estaba aún más sorprendida de la devoción que tenía el Enano por las Flores Rojas de los Sueños, y con curiosidad se acercó al Enano, este habló con la ent y la llamó desde entonces Fumellar, Amapola.

1 Comments:

At Sunday, 07 November, 2004, Blogger Antonio Lignan said...

Muy buena historia, cada dia me gusta mas como escribes. Gracias por omitir los ramazos XD

Tienes una capacidad creadora que aun me asombra, un lujo de detalles e imaginacion vivida que inunda las melanges de aquellos que como yo esperamos tus creaciones, sin duda tu escritura se compara al canto creador de los valar.

Tienes recuento de la deuda externa? vasa arruinar la cueva.

 

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